Frutas y verduras son la base de una alimentación sana que nos permiten mantener un peso adecuado. Sin embargo, a algunas personas se les dificulta más integrar estos alimentos a su rutina diaria.

Aquí te presentamos uno consejo para que puedas empezar:

  • Agrega una fruta a tu cereal. Piensa en algo simple; plátano, manzana o arándanos deshidratados. No hay pretexto
  • Incluye una ensalada chica en tus comidas. Si no eres de verduras cocidas puedes integrar zanahorias, jícama o pepinos con chile y limón
  • En lugar de esa barra energética, come cualquier fruta o verdura con poca sal para que no retengas líquidos
  • Prepara salsas con frutas frescas y muy maduras para agregar a un postre o si te gustan los alimentos agridulces, puedes hacer combinaciones con diferentes carnes
  • Prueba otra vez todas las frutas, tal vez tengas una mala impresión de algunas o no te acuerdes cómo te saben. Estamos seguros que encontrarás una nueva definición de sabores que podrás incorporar en tu dieta
  • Si te gustan los sandwiches, añade muchos vegetales: lechuga, jitomate, cebolla, espinaca y un aderezo bajo en calorías